31 mayo 2011/TeleSUR http://www.telesurtv.net
El Ejército de Israel amenazó esta martes con tomar el control de los barcos de la segunda Flotilla de la Libertad si se desobedece la orden de parada. El jefe militar, Benny Gantz, dijo que el objetivo de esta misión no es la de llevar ayuda a la Franja de Gaza, si no de "encender el odio y la provocación" contra Israel.
A un año del sangriento ataque contra la primera avanzada que intentó llevar suministros a los palestinos en Gaza, Gantz aseguró que "el Ejército israelí ha aprendido las lecciones del (Mavi) Marmara", sin embargo dejó claro que sus soldados "actuarán para impedir todo intento de romper el bloqueo".
La marina israelí ha venido realizando en las últimas semanas ejercicios conjuntos con la Fuerza Aérea para prepararse ante una intervención, dijo un alto oficial israelí a la prensa según reportó el diario Jerusalen Post.
El impreso agregó que también participan efectivos antimotines para neutralizar cualquier resistencia y que, según el oficial, se preve hacerse "sin violencia".
El 31 de mayo de 2010 el Mavi Marmara lideraba una flotilla de barcos que intentaban llevar ayuda a Gaza. En una operación comando el Ejército israelí tomó por asalto el buque, asesinó a nueve activistas turcos y dejó a más de 50 activistas heridos.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) y varios países, entre ellos Rusia, condenaron las acciones de Israel. El Gobierno israelí alegó que sus soldados abrieron fuego solo después de que les “atacaran” los activistas turcos.
Manifestaciones en Turquía
A un año del ataque, las manifestaciones en conmemoración a la fecha se han visto en varias parte del mundo. En Turquía se vieron las concentraciones más multitudinarias. A gritos "Alá es grande" e "Israel, asesino" la multitud pidió el fin al bloqueo de Gaza impuesto por Israel desde 2006.
"Espera, Palestina, el Mavi Marmara llega", "De Estambul a Gaza, resistencia", se leían pancartas en turco, inglés y hebreo, mientras una amplia bandera representaba los retratos de los nueve mártires turcos.
Los manifestantes estuvieron acompañados de activistas de la primera flotilla, así como algunos de los mil 500 aspirantes que viajarán en el próximo convoy humanitario el próximo mes de julio.
Tunca y Kess Mittendorf, una pareja sexagenaria que este año formará parte de la Flotilla de la Libertad II expresó al diario El País de España que "llevamos 24 años luchando por la causa palestina, desde la segunda Intifada. ¿Crees qué tenemos miedo a las balas de los israelíes?".
Los organizadores de la segunda flotilla de ayuda humanitaria internacional reiteraron este lunes en Estambul su determinación de romper antes de finales de junio el bloqueo israelí, pese a la reapertura de la frontera entre Egipto y la Franja de Gaza.
"Saludamos de todo corazón la decisión del Gobierno egipcio de hacer funcionar de manera regular la terminal de Rafah entre Egipto y la Franja de Gaza, pero el bloqueo ilegal de Israel sigue efectivo", declaró en una conferencia de prensa Vangelis Pisias, coordinador de la Flotilla de la Libertad II.
"Israel impide todavía a los palestinos utilizar su mar y controla y restringe duramente los bienes que ingresan y salen de Gaza. Por eso, debemos seguir desafiando el bloqueo", añadió el activista griego.
Todavía se desconoce la fecha para la partida de la segunda flotilla, sin embargo fuentes de la organización señalan el día 25 de junio como la fecha en la que la nave capitana turca partirá de Estambul rumbo a Chipre.
Mavi Mármara se reunirá con los 15 barcos que forman el convoy. Zarparán desde España, Francia, Italia, Grecia y Turquía para encontrarse en aguas chipriotas, desde donde seguirán rumbo al puerto de Gaza, bloqueado por las autoridades israelíes. A bordo viajarán ciudadanos de un centenar de países, según los organizadores, que han puesto mucho cuidado en resaltar el carácter "internacional, no gubernamental y pacífico" de la flotilla.
Asimismo, mil 500 activistas de un centenar de países transportarán productos humanitarios, materiales de construcción, entre ellos 600 a 700 toneladas de cemento, material escolar, equipos médicos, medicamentos y juguetes.
El Gobierno de Israel aplica desde el año 2006 un bloqueo férreo contra el pueblo palestino, que mantiene cerrados los pasos fronterizos necesarios para recibir ayuda humanitaria, alimentos y combustible para la única planta de electricidad de la Franja de Gaza.
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terça-feira, 31 de maio de 2011
segunda-feira, 30 de maio de 2011
NADIE QUIERE HABLAR DE BALAS ISRAELÍES
30 Mayo 2011/La Jornada http://www.jornada.unam.mx (Mexico)
Fuente: The Independent/Traducción: Jorge Anaya
Robert Fisk
Fui a ver a Munib Masri en su hospital de Beirut. Él es parte de la revolución árabe, aunque no lo ve así. Su rostro denotaba el dolor que sentía; le ponían suero, tenía fiebre y unas espantosas heridas causadas por una bala israelí de 5.6mm que le dio en el brazo. Sí, una bala israelí, porque Munib era uno de los miles de jóvenes palestinos y libaneses desarmados que se plantaron frente al fuego abierto por los israelíes hace dos semanas, en la frontera de la tierra que llaman "Palestina".
“Estaba furioso… acababa de ver cómo los israelíes golpeaban a un niño ...me dijo Munib.... Me acerqué a la valla fronteriza; los israelíes disparaban a mucha gente. Cuando me dieron, quedé paralizado. Se me doblaron las piernas. Luego me di cuenta de lo que había pasado. Mis amigos me sacaron de allí.”
Le pregunté si forma parte de la Primavera Árabe. No, me dijo, sólo protestaba por la pérdida de su tierra. "Me gustó lo que pasó en Egipto y Túnez. Me alegro de haber ido a la frontera libanesa, pero también lo lamento."
No es sorprendente. Más de 100 manifestantes inermes fueron heridos durante la marcha de palestinos y libaneses para conmemorar la expulsión y el éxodo de 750 mil palestinos de sus hogares, en 1948. Seis murieron, y entre los más jóvenes de los alcanzados por las balas había dos niñas pequeñas, una de seis años y la otra de ocho. Más objetivos de la "guerra al terror" de Tel Aviv, supongo, aunque la bala que mató a Munib, estudiante de geología en la Universidad Americana de Beirut, de 22 años, causó un daño terrible. Le penetró por un costado, le cortó el riñón, le dio en el hígado y luego le quebró la espina dorsal. El día que visité a Munib tuve la bala en la mano: tres pedazos refulgentes de metal color café, que se estrellaron dentro de su cuerpo. Tiene suerte de estar vivo.
Afortunado también de ser ciudadano estadunidense, para mucho que le sirvió. La embajada de su país envió una representante a visitar a sus padres en el hospital, según me contó Mouna, la madre del joven. “Estoy devastada, triste, indignada… y no quisiera que esto le pasara a ninguna madre israelí. Vino la diplomática estadunidense y le expliqué la situación de Munib. Le dije: ‘Quisiera que llevaran un mensaje a su gobierno: que presione a los israelíes para que cambien sus políticas. Si esto ocurriera a una madre israelí, el mundo se había puesto de cabeza’. Pero ella me contestó: ‘No vine a hablar de política. Estamos aquí para darles apoyo social, para desalojarlos si lo desean, para ayudarlos con los pagos’. Le dije que no necesito nada de eso: ‘necesito que expliquen la situación’.”
Cualquier diplomático estadunidense está en libertad de transmitir los puntos de vista de los ciudadanos a su gobierno, pero la respuesta de esa diplomática fue de sobra conocida. Aunque estadunidense, Munib había sido herido por una bala inconveniente. No fue una bala siria o egipcia, sino israelí, inapropiada para hablar de ella, y mucho más para persuadir a una diplomática estadunidense de hacer algo al respecto. Después de todo, cuando Benjamin Netanyahu recibe 55 ovaciones en el Congreso de Estados Unidos ...más que el promedio en el parlamento baazista de Damasco..., ¿por qué el gobierno de Munib debe preocuparse por él?
En realidad, ha ido muchas veces a "Palestina": su familia viene de Beit Jala y Belén, y conoce bien Cisjordania, aunque me expresó su preocupación de que pudieran arrestarlo la próxima vez que vuelva allá. Ser palestino no es fácil, en cualquier lado de la frontera en que uno se encuentre. Mouna Masri se indignó cuando su marido fue a tramitar la renovación de la residencia de la hermana de ella en Jerusalén oriental. "Los israelíes insistieron en que debía venir desde Londres, aunque se les informó que estaba recibiendo quimioterapia", relató.
"Yo estuve en Palestina apenas dos días antes de que hirieran a Munib, visitando a mi suegro en Nablus. Vi a toda la familia y estaba contenta, pero extrañaba mucho a Munib, así que regresé a Beirut. Él estaba muy emocionado por la marcha a la frontera. Había dos o tres autobuses para llevar a estudiantes y profesores de la universidad, y el domingo se levantó a las 6:55 de la mañana. A eso de las 4 de la tarde llamó la tía de Munib, Mai, y me preguntó si había alguna noticia; comencé a inquietarme. Luego recibí una llamada de mi marido para decirme que habían herido a Munib en la pierna."
Fue mucho peor. El joven perdió tanta sangre que los doctores del hospital Bent Jbeil temían que falleciera. Los pacificadores de Naciones Unidas en Líbano ...dolorosamente ausentes de la sección de Maroun al-Ras en la frontera durante la manifestación de cinco horas... lo trajeron en helicóptero a Beirut. Muchos de quienes viajaron a la frontera con él venían de campos de refugiados y ...a diferencia de Munib... jamás habían visitado la tierra de sus padres. De hecho, en muchos casos ni siquiera la habían visto.
La tía Mai describió cuántos de quienes fueron en la marcha o en autobús a la frontera sintieron una brisa que soplaba a lo largo de la frontera desde lo que hoy es Israel. "Todos la aspiraron fuerte, como si fuera una especie de libertad", narró.
Y eso es. Tal vez Munib no cree formar parte de la Primavera Árabe, pero sí pertenece al despertar árabe. Aunque él tiene un hogar en Cisjordania, decidió marchar con los desposeídos cuyos hogares están dentro de lo que es hoy Israel. “No tuvieron miedo ...afirmó su tío Munzer.... Esa gente quería dignidad. Y con la dignidad viene el triunfo.”
Eso es lo que gritaba el pueblo de Túnez. Y el de Egipto. Y los de Yemen, de Bahrein, de Siria. Sospecho que Obama, aunque se rebaje ante Netanyahu, también lo entiende. Era eso lo que, a su modo pusilánime, trataba de advertir a los israelíes. El despertar árabe abarca a los palestinos también.
Fuente: The Independent/Traducción: Jorge Anaya
Robert Fisk
Fui a ver a Munib Masri en su hospital de Beirut. Él es parte de la revolución árabe, aunque no lo ve así. Su rostro denotaba el dolor que sentía; le ponían suero, tenía fiebre y unas espantosas heridas causadas por una bala israelí de 5.6mm que le dio en el brazo. Sí, una bala israelí, porque Munib era uno de los miles de jóvenes palestinos y libaneses desarmados que se plantaron frente al fuego abierto por los israelíes hace dos semanas, en la frontera de la tierra que llaman "Palestina".
“Estaba furioso… acababa de ver cómo los israelíes golpeaban a un niño ...me dijo Munib.... Me acerqué a la valla fronteriza; los israelíes disparaban a mucha gente. Cuando me dieron, quedé paralizado. Se me doblaron las piernas. Luego me di cuenta de lo que había pasado. Mis amigos me sacaron de allí.”
Le pregunté si forma parte de la Primavera Árabe. No, me dijo, sólo protestaba por la pérdida de su tierra. "Me gustó lo que pasó en Egipto y Túnez. Me alegro de haber ido a la frontera libanesa, pero también lo lamento."
No es sorprendente. Más de 100 manifestantes inermes fueron heridos durante la marcha de palestinos y libaneses para conmemorar la expulsión y el éxodo de 750 mil palestinos de sus hogares, en 1948. Seis murieron, y entre los más jóvenes de los alcanzados por las balas había dos niñas pequeñas, una de seis años y la otra de ocho. Más objetivos de la "guerra al terror" de Tel Aviv, supongo, aunque la bala que mató a Munib, estudiante de geología en la Universidad Americana de Beirut, de 22 años, causó un daño terrible. Le penetró por un costado, le cortó el riñón, le dio en el hígado y luego le quebró la espina dorsal. El día que visité a Munib tuve la bala en la mano: tres pedazos refulgentes de metal color café, que se estrellaron dentro de su cuerpo. Tiene suerte de estar vivo.
Afortunado también de ser ciudadano estadunidense, para mucho que le sirvió. La embajada de su país envió una representante a visitar a sus padres en el hospital, según me contó Mouna, la madre del joven. “Estoy devastada, triste, indignada… y no quisiera que esto le pasara a ninguna madre israelí. Vino la diplomática estadunidense y le expliqué la situación de Munib. Le dije: ‘Quisiera que llevaran un mensaje a su gobierno: que presione a los israelíes para que cambien sus políticas. Si esto ocurriera a una madre israelí, el mundo se había puesto de cabeza’. Pero ella me contestó: ‘No vine a hablar de política. Estamos aquí para darles apoyo social, para desalojarlos si lo desean, para ayudarlos con los pagos’. Le dije que no necesito nada de eso: ‘necesito que expliquen la situación’.”
Cualquier diplomático estadunidense está en libertad de transmitir los puntos de vista de los ciudadanos a su gobierno, pero la respuesta de esa diplomática fue de sobra conocida. Aunque estadunidense, Munib había sido herido por una bala inconveniente. No fue una bala siria o egipcia, sino israelí, inapropiada para hablar de ella, y mucho más para persuadir a una diplomática estadunidense de hacer algo al respecto. Después de todo, cuando Benjamin Netanyahu recibe 55 ovaciones en el Congreso de Estados Unidos ...más que el promedio en el parlamento baazista de Damasco..., ¿por qué el gobierno de Munib debe preocuparse por él?
En realidad, ha ido muchas veces a "Palestina": su familia viene de Beit Jala y Belén, y conoce bien Cisjordania, aunque me expresó su preocupación de que pudieran arrestarlo la próxima vez que vuelva allá. Ser palestino no es fácil, en cualquier lado de la frontera en que uno se encuentre. Mouna Masri se indignó cuando su marido fue a tramitar la renovación de la residencia de la hermana de ella en Jerusalén oriental. "Los israelíes insistieron en que debía venir desde Londres, aunque se les informó que estaba recibiendo quimioterapia", relató.
"Yo estuve en Palestina apenas dos días antes de que hirieran a Munib, visitando a mi suegro en Nablus. Vi a toda la familia y estaba contenta, pero extrañaba mucho a Munib, así que regresé a Beirut. Él estaba muy emocionado por la marcha a la frontera. Había dos o tres autobuses para llevar a estudiantes y profesores de la universidad, y el domingo se levantó a las 6:55 de la mañana. A eso de las 4 de la tarde llamó la tía de Munib, Mai, y me preguntó si había alguna noticia; comencé a inquietarme. Luego recibí una llamada de mi marido para decirme que habían herido a Munib en la pierna."
Fue mucho peor. El joven perdió tanta sangre que los doctores del hospital Bent Jbeil temían que falleciera. Los pacificadores de Naciones Unidas en Líbano ...dolorosamente ausentes de la sección de Maroun al-Ras en la frontera durante la manifestación de cinco horas... lo trajeron en helicóptero a Beirut. Muchos de quienes viajaron a la frontera con él venían de campos de refugiados y ...a diferencia de Munib... jamás habían visitado la tierra de sus padres. De hecho, en muchos casos ni siquiera la habían visto.
La tía Mai describió cuántos de quienes fueron en la marcha o en autobús a la frontera sintieron una brisa que soplaba a lo largo de la frontera desde lo que hoy es Israel. "Todos la aspiraron fuerte, como si fuera una especie de libertad", narró.
Y eso es. Tal vez Munib no cree formar parte de la Primavera Árabe, pero sí pertenece al despertar árabe. Aunque él tiene un hogar en Cisjordania, decidió marchar con los desposeídos cuyos hogares están dentro de lo que es hoy Israel. “No tuvieron miedo ...afirmó su tío Munzer.... Esa gente quería dignidad. Y con la dignidad viene el triunfo.”
Eso es lo que gritaba el pueblo de Túnez. Y el de Egipto. Y los de Yemen, de Bahrein, de Siria. Sospecho que Obama, aunque se rebaje ante Netanyahu, también lo entiende. Era eso lo que, a su modo pusilánime, trataba de advertir a los israelíes. El despertar árabe abarca a los palestinos también.
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domingo, 22 de maio de 2011
“NÃO VALE A PENA REJUBILAR...”
Os jovens homens e mulheres da Praça Tahrir, com o seu desejo de liberdade, relegaram Bin Laden para a história meses antes da sua morte física.
18 maio 2011, Esquerda.net http://www.esquerda.net (Portugal)
Uri Avnery*
“Não a vale a pena rejubilar quando o teu inimigo cair, nem deixes que o teu coração se alegre quando ele tropeçar, / Não deixes que Deus o veja, pois isso irá desagradá-lo, e voltará a sua ira contra ti.”
Esta é uma das mais belas passagens da Bíblia (Provérbios 24:17-18) e até mesmo da língua hebraica. É igualmente bela em outras línguas, de tal forma que nenhuma tradução se aproxima da beleza do original.
Efectivamente, é natural que nos alegremos quando o nosso inimigo é derrotado e a sede de vingança é uma característica humana. No entanto, expressar satisfação é algo totalmente diferente. Algo muito feio.
Uma lenda hebraica muito antiga conta que Deus se enfureceu quando os Filhos de Israel rejubilaram quando os seus perseguidores egípcios se afogaram no mar.“As minhas criaturas estão a afogar-se no mar,”advertiu-lhes Deus com total reprovação, “e vós cantais?”
Estas ideias atravessaram o meu pensamento quando vi as imagens na TV de multidões rejubilantes de jovens americanos a cantar e a dançar nas ruas. É natural, mas inconveniente. Os rostos contorcidos e a linguagem corporal agressiva não eram diferentes daqueles das multidões no Sudão ou na Somália. Os lados mais feios da natureza humana parecem ser muito semelhantes em qualquer parte.
* * *
A alegria pode ser prematura. Muito provavelmente a Al-Qaeda não morreu com Osama bin-Laden. A consequência pode ser totalmente diferente.
Em 1942, os britânicos mataram Abraham Stern, a quem apelidaram de terrorista. Stern, cujo nome de guerra era Ya’ir, estava escondido num armário de um apartamento em Tel Aviv. Também neste caso foram as idas e vindas do seu correio que o denunciaram. Depois de se assegurarem que correspondia ao homem que procuravam, o agente da polícia britânica alvejou-o.
Não foi esse o fim do seu grupo – pelo contrário, foi o início. Transformou-se na maldição do domínio britânico na Palestina. Conhecido como o “Gang de Stern” (o seu verdadeiro nome era “Lutadores para a Liberdade de Israel”), levou a cabo os ataques mais terríveis sobre as instalações britânicas e desempenhou um papel muito significativo na tentativa de fazer com que o poder colonial abandonasse o país.
O Hamas não morreu quando a força aérea israelita matou o Sheikh Ahmad Yassin, o fundador paralítico, ideólogo e símbolo do Hamas. Enquanto mártir, ele foi bem mais eficaz que durante a sua liderança em vida. O seu martírio atraiu muitos mais apoiantes para a causa. Matar uma pessoa não mata uma ideia. Os cristãos chegaram mesmo a adoptar a cruz como o seu símbolo.
* * *
Qual foi a ideia que transformou Osama bin Laden numa figura mundialmente conhecida?
Ele pregava a restauração do Califado do início dos tempos muçulmanos, que era não só um vasto império, como também um centro das ciências e das artes, poesia e literatura, quando a Europa era ainda bárbara e um continente medieval. Todas as crianças árabes estudam as suas glórias e não podem evitar de as comparar com a situação actual.
(De certa forma, estas lembranças assemelham-se aos sonhos românticos sionistas da ressurreição de um reino de David e Salomão.)
Um novo Califado no século XXI é tão improvável quanto a criação mais extravagante da nossa imaginação. Teria sido diametralmente oposto ao Zeitgeist, não fosse pelos seus opositores – os americanos. Eles precisavam mais deste sonho – ou pesadelo – que os próprios muçulmanos.
O Império Americano necessita sempre de um antagonista para o manter vivo e em quem focar as suas energias. Este tem de ser um inimigo mundial, um advogado sinistro de uma filosofia do Mal.
Tal como foram os Nazis e o Japão Imperial, mas duraram pouco tempo. Para felicidade deles, havia na altura o Império Comunista, que se enquadrava perfeitamente nesse papel.
Havia comunistas por toda a parte. Todos eles orquestraram a queda da liberdade, da democracia e dos Estados Unidos da América. Eles escondiam-se inclusivamente dentro dos EUA, como J. Edgar Hoover e o Senador Joe McCarthy demonstraram de forma tão convincente.
Durante décadas, os EUA prosperaram na guerra contra a Ameaça Vermelha; as suas forças espalharam-se por todo o mundo, as suas naves espaciais chegaram à Lua, as suas mentes mais brilhantes travaram uma batalha de ideias titânica, os Filhos da Luz contra os Filhos das Trevas.
E subitamente tudo isso colapsou. O poder soviético desapareceu como se nunca tivesse existido. As agência americanas de espionagem, com as suas tremendas capacidades, foram surpreendidas. Aparentemente, elas não tinham qualquer ideia de quão desmantelada estava já a estrutura soviética. Como é podiam ver isso, cegos como estavam pelas suas próprias ideias preconcebidas?
O desaparecimento da ameaça comunista deixou um vazio na psique americana, que ansiava por ser preenchido. Osama bin Laden ofereceu os seus préstimos prontamente.
Era necessário, como é óbvio, um acontecimento que chocasse o mundo para garantir a credibilidade a esta utopia precipitada. O 11 de Setembro foi o tal acontecimento. Produziu inúmeras mudanças no estilo de vida americano. E um novo inimigo global.
Subitamente, os preconceitos anti-islâmicos medievais foram retirados das gavetas para todo o mundo. Islão o terrível, o assassino, o fanático. Islão o anti-democrático, o anti-liberdade, o anti-todos-os-nossos-valores. Bombistas suicidas, 72 virgens, jihad.
Os EUA voltam a renascer. Estão por todo o mundo soldados, espiões e forças especiais para derrotar o terrorismo. O Bin Laden está em todo o lado. A Luta Contra o Terrorismo é uma luta apocalíptica contra Satã.
É preciso restringir as liberdades americanas e a máquina militar americana cresce por todos os lados. Os intelectuais com fome de poder falam sobre o confronto de civilizações e vendem as suas almas pela fama instantânea.
Para produzir a dor sensacionalista a partir de uma imagem de tal forma distorcida da realidade, os grupos religiosos islâmicos são todos postos no mesmo saco – os Taliban no Afeganistão, os Aiatolás no Irão, o Hezbollah no Líbano, o Hamas na Palestina, os separatistas indonésios, a Irmandade Muçulmana no Egipto e, em qualquer parte, quem quer que seja. Todos são a Al-Qaeda, apesar dos objectivos totalmente diferentes de cada um, focados no seu próprio país, enquanto se acredita que o bin Laden deseja abolir todos os estados muçulmanos para criar um Império Islâmico Sagrado. Detalhes, detalhes.
A Guerra Santa contra a Jihad encontra combatentes em toda a parte. Demagogos ambiciosos, para quem isto promete servir para enfurecer as massas, espalhar-se por muitos países, desde a França à Finlândia, passando pela Holanda e pela Itália. A histeria da islamofobia afasta o antigo preconceito anti-semita, recorrendo praticamente à mesma linguagem. Os regimes tiranos apresentam-se como baluartes contra a Al-Qaeda, como antes se apresentavam como baluartes contra o comunismo. E, claro, Benjamin Netanyahu explora a situação como pode, viajando de capital em capital, vendendo as suas ideias de anti-Islamismo.
Bin Laden tinha boas razões para se sentir orgulhoso e provavelmente estava.
* * *
Quando vi a fotografia dele pela primeira vez, brinquei a dizer que ele não parecia uma pessoa real, mas sim um actor saído de um casting de Hollywood. Parecia demasiado bom para ser verdade – exactamente como apareceria num filme de Hollywood – um homem charmoso, com uma grande barba preta, em pose com uma Kalashnikov. As suas aparições na TV foram cuidadosamente encenadas.
Na realidade, era um terrorista totalmente incompetente, um verdadeiro amador. Nenhum verdadeiro terrorista teria vivido numa mansão que sobressaia daquela forma na paisagem. Stern estava escondido num pequeno sótão num apartamento algures num bairro pobre de Tel Aviv. Menachem Begin viveu com a sua esposa e o seu filho num modesto rés-do-chão, disfarçado de um rabi solitário.
A mansão de Bin Laden tinha tudo para atrair as atenções dos vizinhos e de outras pessoas. Qualquer um ficaria curioso acerca deste estranho misterioso instalado entre eles. Na verdade, deveria ter sido descoberto há muito tempo. Ele estava desarmado e não retaliou. A decisão de o matarem no local e lançarem o seu corpo ao mar foi claramente tomada muito antes.
Por isso, não existe qualquer campa, nem túmulo sagrado. Porém, para milhões de muçulmanos, e especialmente para os árabes, ele era e permanece ainda como uma fonte de orgulho, um herói árabe, o “leão dos leões”, como um pregador em Jerusalém o designou. Praticamente ninguém se atreveria a sair à rua e afirmar tão abertamente, para terror dos americanos, mas até mesmo aqueles que consideravam as suas ideias impraticáveis e as suas acções perigosas, nos seus corações tinham-lhe respeito.
Será que isso significa que a Al-Qaeda tem futuro? Não acredito. Pertence ao passado – não porque o Bin Laden foi morto, mas porque a sua ideia principal é obsoleta.
A Primavera Árabe personifica um novo conjunto de ideais, um novo entusiasmo, que não glorifica nem anseia por um passado já distante, mas que olha corajosamente para o futuro. Os jovens homens e mulheres da Praça Tahrir, com o seu desejo pela liberdade, relegaram Bin Laden para a história meses antes da sua morte física. A sua filosofia apenas tem futuro caso o Despertar Árabe falhe por completo e deixe para trás um profundo sentimento de desilusão e desespero.
No mundo ocidental, poucos vão chorá-lo, mas Deus proíbe que alguém se regozije.
Publicado originalmente em Gush Shalom Tradução de Sara Vicentepara o Esquerda.net
*Uri Avnery, escritor israelita, jornalista, fundador do movimento de defesa da paz Gush Shalom.
18 maio 2011, Esquerda.net http://www.esquerda.net (Portugal)
Uri Avnery*
“Não a vale a pena rejubilar quando o teu inimigo cair, nem deixes que o teu coração se alegre quando ele tropeçar, / Não deixes que Deus o veja, pois isso irá desagradá-lo, e voltará a sua ira contra ti.”
Esta é uma das mais belas passagens da Bíblia (Provérbios 24:17-18) e até mesmo da língua hebraica. É igualmente bela em outras línguas, de tal forma que nenhuma tradução se aproxima da beleza do original.
Efectivamente, é natural que nos alegremos quando o nosso inimigo é derrotado e a sede de vingança é uma característica humana. No entanto, expressar satisfação é algo totalmente diferente. Algo muito feio.
Uma lenda hebraica muito antiga conta que Deus se enfureceu quando os Filhos de Israel rejubilaram quando os seus perseguidores egípcios se afogaram no mar.“As minhas criaturas estão a afogar-se no mar,”advertiu-lhes Deus com total reprovação, “e vós cantais?”
Estas ideias atravessaram o meu pensamento quando vi as imagens na TV de multidões rejubilantes de jovens americanos a cantar e a dançar nas ruas. É natural, mas inconveniente. Os rostos contorcidos e a linguagem corporal agressiva não eram diferentes daqueles das multidões no Sudão ou na Somália. Os lados mais feios da natureza humana parecem ser muito semelhantes em qualquer parte.
* * *
A alegria pode ser prematura. Muito provavelmente a Al-Qaeda não morreu com Osama bin-Laden. A consequência pode ser totalmente diferente.
Em 1942, os britânicos mataram Abraham Stern, a quem apelidaram de terrorista. Stern, cujo nome de guerra era Ya’ir, estava escondido num armário de um apartamento em Tel Aviv. Também neste caso foram as idas e vindas do seu correio que o denunciaram. Depois de se assegurarem que correspondia ao homem que procuravam, o agente da polícia britânica alvejou-o.
Não foi esse o fim do seu grupo – pelo contrário, foi o início. Transformou-se na maldição do domínio britânico na Palestina. Conhecido como o “Gang de Stern” (o seu verdadeiro nome era “Lutadores para a Liberdade de Israel”), levou a cabo os ataques mais terríveis sobre as instalações britânicas e desempenhou um papel muito significativo na tentativa de fazer com que o poder colonial abandonasse o país.
O Hamas não morreu quando a força aérea israelita matou o Sheikh Ahmad Yassin, o fundador paralítico, ideólogo e símbolo do Hamas. Enquanto mártir, ele foi bem mais eficaz que durante a sua liderança em vida. O seu martírio atraiu muitos mais apoiantes para a causa. Matar uma pessoa não mata uma ideia. Os cristãos chegaram mesmo a adoptar a cruz como o seu símbolo.
* * *
Qual foi a ideia que transformou Osama bin Laden numa figura mundialmente conhecida?
Ele pregava a restauração do Califado do início dos tempos muçulmanos, que era não só um vasto império, como também um centro das ciências e das artes, poesia e literatura, quando a Europa era ainda bárbara e um continente medieval. Todas as crianças árabes estudam as suas glórias e não podem evitar de as comparar com a situação actual.
(De certa forma, estas lembranças assemelham-se aos sonhos românticos sionistas da ressurreição de um reino de David e Salomão.)
Um novo Califado no século XXI é tão improvável quanto a criação mais extravagante da nossa imaginação. Teria sido diametralmente oposto ao Zeitgeist, não fosse pelos seus opositores – os americanos. Eles precisavam mais deste sonho – ou pesadelo – que os próprios muçulmanos.
O Império Americano necessita sempre de um antagonista para o manter vivo e em quem focar as suas energias. Este tem de ser um inimigo mundial, um advogado sinistro de uma filosofia do Mal.
Tal como foram os Nazis e o Japão Imperial, mas duraram pouco tempo. Para felicidade deles, havia na altura o Império Comunista, que se enquadrava perfeitamente nesse papel.
Havia comunistas por toda a parte. Todos eles orquestraram a queda da liberdade, da democracia e dos Estados Unidos da América. Eles escondiam-se inclusivamente dentro dos EUA, como J. Edgar Hoover e o Senador Joe McCarthy demonstraram de forma tão convincente.
Durante décadas, os EUA prosperaram na guerra contra a Ameaça Vermelha; as suas forças espalharam-se por todo o mundo, as suas naves espaciais chegaram à Lua, as suas mentes mais brilhantes travaram uma batalha de ideias titânica, os Filhos da Luz contra os Filhos das Trevas.
E subitamente tudo isso colapsou. O poder soviético desapareceu como se nunca tivesse existido. As agência americanas de espionagem, com as suas tremendas capacidades, foram surpreendidas. Aparentemente, elas não tinham qualquer ideia de quão desmantelada estava já a estrutura soviética. Como é podiam ver isso, cegos como estavam pelas suas próprias ideias preconcebidas?
O desaparecimento da ameaça comunista deixou um vazio na psique americana, que ansiava por ser preenchido. Osama bin Laden ofereceu os seus préstimos prontamente.
Era necessário, como é óbvio, um acontecimento que chocasse o mundo para garantir a credibilidade a esta utopia precipitada. O 11 de Setembro foi o tal acontecimento. Produziu inúmeras mudanças no estilo de vida americano. E um novo inimigo global.
Subitamente, os preconceitos anti-islâmicos medievais foram retirados das gavetas para todo o mundo. Islão o terrível, o assassino, o fanático. Islão o anti-democrático, o anti-liberdade, o anti-todos-os-nossos-valores. Bombistas suicidas, 72 virgens, jihad.
Os EUA voltam a renascer. Estão por todo o mundo soldados, espiões e forças especiais para derrotar o terrorismo. O Bin Laden está em todo o lado. A Luta Contra o Terrorismo é uma luta apocalíptica contra Satã.
É preciso restringir as liberdades americanas e a máquina militar americana cresce por todos os lados. Os intelectuais com fome de poder falam sobre o confronto de civilizações e vendem as suas almas pela fama instantânea.
Para produzir a dor sensacionalista a partir de uma imagem de tal forma distorcida da realidade, os grupos religiosos islâmicos são todos postos no mesmo saco – os Taliban no Afeganistão, os Aiatolás no Irão, o Hezbollah no Líbano, o Hamas na Palestina, os separatistas indonésios, a Irmandade Muçulmana no Egipto e, em qualquer parte, quem quer que seja. Todos são a Al-Qaeda, apesar dos objectivos totalmente diferentes de cada um, focados no seu próprio país, enquanto se acredita que o bin Laden deseja abolir todos os estados muçulmanos para criar um Império Islâmico Sagrado. Detalhes, detalhes.
A Guerra Santa contra a Jihad encontra combatentes em toda a parte. Demagogos ambiciosos, para quem isto promete servir para enfurecer as massas, espalhar-se por muitos países, desde a França à Finlândia, passando pela Holanda e pela Itália. A histeria da islamofobia afasta o antigo preconceito anti-semita, recorrendo praticamente à mesma linguagem. Os regimes tiranos apresentam-se como baluartes contra a Al-Qaeda, como antes se apresentavam como baluartes contra o comunismo. E, claro, Benjamin Netanyahu explora a situação como pode, viajando de capital em capital, vendendo as suas ideias de anti-Islamismo.
Bin Laden tinha boas razões para se sentir orgulhoso e provavelmente estava.
* * *
Quando vi a fotografia dele pela primeira vez, brinquei a dizer que ele não parecia uma pessoa real, mas sim um actor saído de um casting de Hollywood. Parecia demasiado bom para ser verdade – exactamente como apareceria num filme de Hollywood – um homem charmoso, com uma grande barba preta, em pose com uma Kalashnikov. As suas aparições na TV foram cuidadosamente encenadas.
Na realidade, era um terrorista totalmente incompetente, um verdadeiro amador. Nenhum verdadeiro terrorista teria vivido numa mansão que sobressaia daquela forma na paisagem. Stern estava escondido num pequeno sótão num apartamento algures num bairro pobre de Tel Aviv. Menachem Begin viveu com a sua esposa e o seu filho num modesto rés-do-chão, disfarçado de um rabi solitário.
A mansão de Bin Laden tinha tudo para atrair as atenções dos vizinhos e de outras pessoas. Qualquer um ficaria curioso acerca deste estranho misterioso instalado entre eles. Na verdade, deveria ter sido descoberto há muito tempo. Ele estava desarmado e não retaliou. A decisão de o matarem no local e lançarem o seu corpo ao mar foi claramente tomada muito antes.
Por isso, não existe qualquer campa, nem túmulo sagrado. Porém, para milhões de muçulmanos, e especialmente para os árabes, ele era e permanece ainda como uma fonte de orgulho, um herói árabe, o “leão dos leões”, como um pregador em Jerusalém o designou. Praticamente ninguém se atreveria a sair à rua e afirmar tão abertamente, para terror dos americanos, mas até mesmo aqueles que consideravam as suas ideias impraticáveis e as suas acções perigosas, nos seus corações tinham-lhe respeito.
Será que isso significa que a Al-Qaeda tem futuro? Não acredito. Pertence ao passado – não porque o Bin Laden foi morto, mas porque a sua ideia principal é obsoleta.
A Primavera Árabe personifica um novo conjunto de ideais, um novo entusiasmo, que não glorifica nem anseia por um passado já distante, mas que olha corajosamente para o futuro. Os jovens homens e mulheres da Praça Tahrir, com o seu desejo pela liberdade, relegaram Bin Laden para a história meses antes da sua morte física. A sua filosofia apenas tem futuro caso o Despertar Árabe falhe por completo e deixe para trás um profundo sentimento de desilusão e desespero.
No mundo ocidental, poucos vão chorá-lo, mas Deus proíbe que alguém se regozije.
Publicado originalmente em Gush Shalom Tradução de Sara Vicentepara o Esquerda.net
*Uri Avnery, escritor israelita, jornalista, fundador do movimento de defesa da paz Gush Shalom.
domingo, 8 de maio de 2011
ISRAEL E AS REVOLUÇÕES ÁRABES
6 maio 2011, Carta Maior http://www.cartamaior.com.br
Declarações recolhidas por Daniel Süri, publicado no jornal suíço SolidaritéS, n°185 (31/03/2011), fonte : npa2009.org
Em entrevista ao jornal suíço SolidaritéS, Michel Warschawski, fundador do Centro Alternativo de Informação, fala sobre como a súbita irrupção dos povos árabes no cenário político do Oriente Médio e norte da África representou um elemento que desestabilizou completamente os analistas e políticos israelenses. Para Warschawski, os levantes na região árabe podem levar os EUA a considerar que existe uma emergência e que o governo direitista de Israel começa a incomodar e precisa se adaptar à nova realidade rapidamente.
Daniel Süri - SolidaritéS
Em meados de março, Michel Warschawski, militante anti-sionista e fundador do Centro Alternativo de Informação israelense-palestino de Jerusalém e Beit Sahour, participou de várias assembleias públicas na Suíça ocidental dedicadas a acabar com a impunidade dos crimes de guerra cometidos em Gaza, ao lado de Stéphane Hessel.
Ao ler a imprensa israelense, tem-se a sensação de que Israel nega qualquer legitimidade aos movimentos populares nos países árabes. Isso é assim mesmo?
Completamente. Diria mesmo que vai além de negar esta legitimidade. É simplesmente um fator que não existe. Israel conhece estados, governos, exércitos, pode fazer a guerra, negociar, fazer a paz, mas isso acontece sempre ao nível dos estados. Quando se trata dos povos árabes, torna-se uma espécie de massa, identificada com o terrorismo, com um perigo para Israel. Por definição, as massas árabes são anti-israelenses ou mesmo anti-semitas. E a súbita irrupção das massas como ator representou um elemento que desestabilizou completamente os analistas e os políticos israelenses.
Assim, a reação de Israel não se baseia apenas no medo de perder o recurso que o tratado de paz com o Egito representaria, mas também na sua recusa de tomar em consideração as massas árabes?
Sim, mas mais que uma recusa é um verdadeiro sentimento de ameaça. A paz com o Egipto existe desde há várias décadas e nunca foi um sentimento profundo, compartilhado, que fosse um dado adquirido para Israel. E agora, de modo quase cômico diria eu, põem-se de repente perguntas, faz-se de conta que se descobre que “sim, esta é uma questão”, etc. Mas Israel não tem feito nada para manter esta paz. Não fez nada, por exemplo, para fortalecer o governo egípcio que tinha feito a paz, ou simplesmente para ouvir o que ele disse. Várias vezes o presidente Moubarak advertiu Israel para a sua política no Líbano ou em Gaza. A resposta foi um pouco do tipo “mas quem é este Moubarak?”. E de repente descobre-se agora o processo de paz, e perguntamo-nos o que vai acontecer. De alguma forma, ganha significado, negativamente.
Por que foi posto em perigo?
Não, não está em perigo, mas quem parecia ser o seu garante já não está lá.
Este sentimento de ameaça explicaria também as declarações de Shimon Peres a Angela Merkel, segundo as quais a democracia estaria de alguma forma reservada àqueles que se reconhecem na civilização ocidental, mas seria preciso usá-la com parcimônia com os outros?
Isso é tipicamente o olhar colonial de Israel, e especialmente o de Shimon Peres, que tem uma visão binária do mundo, com uma face civilizada dum lado, a dos que pertencem à tradição judaico-cristã, e do outro a dos selvagens. E esses, é preciso saber governá-los. Isso está também profundamente enraizado na opinião israelense e é por isso que não tiveram nem um pingo da alegria que se encontrou em todo o mundo que dizia «há uma primavera árabe!». Aí era mais outono...
Precisamente, essa atitude é própria das esferas governamentais ou é partilhada pela população israelense?
É amplamente partilhada pelo povo e pelos meios de comunicação. Certamente, existem opiniões e comentários que são mais espertos e mais abertos relativamente a esta mudança imensa no mundo árabe, mas de maneira geral é uma opinião partilhada pela grande maioria dos meios de comunicação e, portanto, da opinião pública.
A política externa israelense não vai então mudar? Vai continuar a sua linha de “defesa de um estado sitiado” à espera do retorno dos republicanos a Washington?
Efetivamente. Bem antes dos eventos regionais que conhecemos, Obama foi sempre visto como um parêntesis, um mau parêntesis. É preciso esperar que o parêntesis se feche para voltar à normalidade, e a normalidade tem um nome: George W. Bush. Mesmo que não seja ele, essa normalidade declina-se no passado, na guerra global, permanente e preventiva, numa estratégia de recolonização do mundo. Benjamin Nethanyau [atual primeiro-ministro] foi um dos pais desta estratégia 30 anos atrás. Para ele, o reinado de Bush e a sua estratégia permitiram a realização de todos os seus objetivos. A saída de Bush, que se seguiu ao fracasso desta estratégia de guerra global, que foi um fiasco para os americanos, foi percebida principalmente em Israel como um parêntesis antes dum regresso próximo à normalidade.
Podemos esperar, com base nos avanços do movimento democrático e social na região, uma mudança na opinião pública israelense ou será que a situação está completamente rígida?
Isso será mediado por Washington. Se a política americana mudar em função duma nova interpretação da realidade no Médio Oriente, irá forçar a mão para uma mudança na política israelense, da opinião pública israelense e, possivelmente, do governo. Com um problema, que é não temos um governo de reserva. "Tzipi" Livni e o Kadima? [dirigente e principal partido da oposição]. Talvez. Mas isso só se fará através de Washington. Tal como no passado, quando cada viragem na política israelense se seguiu a uma viragem na política americana e foi por assim dizer imposta ou conduzida por esta. Não haverá nenhuma tomada de consciência autônoma; ela será forçada, de certa forma.
Mas terá Washington meios para o fazer? A política israelense de continuação da colonização fez-se contra a resistência e as críticas dos Estados Unidos, não haverá uma certa autonomia do governo israelense?
Há certamente uma grande autonomia do governo israelense. Ele não é uma marionete que se manipula a partir de Washington e se você me tivesse posto a questão há dois meses, eu teria dito “não haverá nenhuma mudança”. Os norteamericanos estão conscientes – e é isso que explica o recuo de Obama após o discurso no Cairo, que dava a entender muitas coisas e que foi rapidamente “esquecido” – de que precisam de fazer grandes pressões para fazer recuar o governo de extrema-direita atual e a opinião pública israelense, bastante direitista. Já não é uma discussão política amigável do tipo “vocês têm de se acalmar, vocês excedem-se e isso cria-nos problemas ...” . Aí vai ser preciso forçar a mão. Forçar a mão, quer dizer enfraquecer Israel, portanto enfraquecer também os norteamericanos. O que explica o recuo dos Estados Unidos e não de forma alguma a suposta ação de vários lobbies pró-Israel.
Washington foi confrontado com esta escolha: Israel teria de mudar de política, mas se nós dermos os meios para a fazer mudar, enfraquecemo-nos. Dilema, portanto, uma vez que em ambos os casos, estamos fracos. E da mesma forma que em Israel se espera o fim da presidência de Obama, nos EUA espera-se o fim do governo de direita atual e o regresso dum governo mais moderado. Esta é a resposta que eu teria dado há dois meses. Os levantes na região árabe, poderiam contudo levar os norteamericanos a considerar que existe uma emergência e que Israel começa a incomodar; eles poderiam achar que os interesses americanos exigem a Israel que se adapte e fazer com que as autoridades israelenses compreendam isso firmemente.
Tradução de Paula Sequeiros para Esquerda.net
Declarações recolhidas por Daniel Süri, publicado no jornal suíço SolidaritéS, n°185 (31/03/2011), fonte : npa2009.org
Em entrevista ao jornal suíço SolidaritéS, Michel Warschawski, fundador do Centro Alternativo de Informação, fala sobre como a súbita irrupção dos povos árabes no cenário político do Oriente Médio e norte da África representou um elemento que desestabilizou completamente os analistas e políticos israelenses. Para Warschawski, os levantes na região árabe podem levar os EUA a considerar que existe uma emergência e que o governo direitista de Israel começa a incomodar e precisa se adaptar à nova realidade rapidamente.
Daniel Süri - SolidaritéS
Em meados de março, Michel Warschawski, militante anti-sionista e fundador do Centro Alternativo de Informação israelense-palestino de Jerusalém e Beit Sahour, participou de várias assembleias públicas na Suíça ocidental dedicadas a acabar com a impunidade dos crimes de guerra cometidos em Gaza, ao lado de Stéphane Hessel.
Ao ler a imprensa israelense, tem-se a sensação de que Israel nega qualquer legitimidade aos movimentos populares nos países árabes. Isso é assim mesmo?
Completamente. Diria mesmo que vai além de negar esta legitimidade. É simplesmente um fator que não existe. Israel conhece estados, governos, exércitos, pode fazer a guerra, negociar, fazer a paz, mas isso acontece sempre ao nível dos estados. Quando se trata dos povos árabes, torna-se uma espécie de massa, identificada com o terrorismo, com um perigo para Israel. Por definição, as massas árabes são anti-israelenses ou mesmo anti-semitas. E a súbita irrupção das massas como ator representou um elemento que desestabilizou completamente os analistas e os políticos israelenses.
Assim, a reação de Israel não se baseia apenas no medo de perder o recurso que o tratado de paz com o Egito representaria, mas também na sua recusa de tomar em consideração as massas árabes?
Sim, mas mais que uma recusa é um verdadeiro sentimento de ameaça. A paz com o Egipto existe desde há várias décadas e nunca foi um sentimento profundo, compartilhado, que fosse um dado adquirido para Israel. E agora, de modo quase cômico diria eu, põem-se de repente perguntas, faz-se de conta que se descobre que “sim, esta é uma questão”, etc. Mas Israel não tem feito nada para manter esta paz. Não fez nada, por exemplo, para fortalecer o governo egípcio que tinha feito a paz, ou simplesmente para ouvir o que ele disse. Várias vezes o presidente Moubarak advertiu Israel para a sua política no Líbano ou em Gaza. A resposta foi um pouco do tipo “mas quem é este Moubarak?”. E de repente descobre-se agora o processo de paz, e perguntamo-nos o que vai acontecer. De alguma forma, ganha significado, negativamente.
Por que foi posto em perigo?
Não, não está em perigo, mas quem parecia ser o seu garante já não está lá.
Este sentimento de ameaça explicaria também as declarações de Shimon Peres a Angela Merkel, segundo as quais a democracia estaria de alguma forma reservada àqueles que se reconhecem na civilização ocidental, mas seria preciso usá-la com parcimônia com os outros?
Isso é tipicamente o olhar colonial de Israel, e especialmente o de Shimon Peres, que tem uma visão binária do mundo, com uma face civilizada dum lado, a dos que pertencem à tradição judaico-cristã, e do outro a dos selvagens. E esses, é preciso saber governá-los. Isso está também profundamente enraizado na opinião israelense e é por isso que não tiveram nem um pingo da alegria que se encontrou em todo o mundo que dizia «há uma primavera árabe!». Aí era mais outono...
Precisamente, essa atitude é própria das esferas governamentais ou é partilhada pela população israelense?
É amplamente partilhada pelo povo e pelos meios de comunicação. Certamente, existem opiniões e comentários que são mais espertos e mais abertos relativamente a esta mudança imensa no mundo árabe, mas de maneira geral é uma opinião partilhada pela grande maioria dos meios de comunicação e, portanto, da opinião pública.
A política externa israelense não vai então mudar? Vai continuar a sua linha de “defesa de um estado sitiado” à espera do retorno dos republicanos a Washington?
Efetivamente. Bem antes dos eventos regionais que conhecemos, Obama foi sempre visto como um parêntesis, um mau parêntesis. É preciso esperar que o parêntesis se feche para voltar à normalidade, e a normalidade tem um nome: George W. Bush. Mesmo que não seja ele, essa normalidade declina-se no passado, na guerra global, permanente e preventiva, numa estratégia de recolonização do mundo. Benjamin Nethanyau [atual primeiro-ministro] foi um dos pais desta estratégia 30 anos atrás. Para ele, o reinado de Bush e a sua estratégia permitiram a realização de todos os seus objetivos. A saída de Bush, que se seguiu ao fracasso desta estratégia de guerra global, que foi um fiasco para os americanos, foi percebida principalmente em Israel como um parêntesis antes dum regresso próximo à normalidade.
Podemos esperar, com base nos avanços do movimento democrático e social na região, uma mudança na opinião pública israelense ou será que a situação está completamente rígida?
Isso será mediado por Washington. Se a política americana mudar em função duma nova interpretação da realidade no Médio Oriente, irá forçar a mão para uma mudança na política israelense, da opinião pública israelense e, possivelmente, do governo. Com um problema, que é não temos um governo de reserva. "Tzipi" Livni e o Kadima? [dirigente e principal partido da oposição]. Talvez. Mas isso só se fará através de Washington. Tal como no passado, quando cada viragem na política israelense se seguiu a uma viragem na política americana e foi por assim dizer imposta ou conduzida por esta. Não haverá nenhuma tomada de consciência autônoma; ela será forçada, de certa forma.
Mas terá Washington meios para o fazer? A política israelense de continuação da colonização fez-se contra a resistência e as críticas dos Estados Unidos, não haverá uma certa autonomia do governo israelense?
Há certamente uma grande autonomia do governo israelense. Ele não é uma marionete que se manipula a partir de Washington e se você me tivesse posto a questão há dois meses, eu teria dito “não haverá nenhuma mudança”. Os norteamericanos estão conscientes – e é isso que explica o recuo de Obama após o discurso no Cairo, que dava a entender muitas coisas e que foi rapidamente “esquecido” – de que precisam de fazer grandes pressões para fazer recuar o governo de extrema-direita atual e a opinião pública israelense, bastante direitista. Já não é uma discussão política amigável do tipo “vocês têm de se acalmar, vocês excedem-se e isso cria-nos problemas ...” . Aí vai ser preciso forçar a mão. Forçar a mão, quer dizer enfraquecer Israel, portanto enfraquecer também os norteamericanos. O que explica o recuo dos Estados Unidos e não de forma alguma a suposta ação de vários lobbies pró-Israel.
Washington foi confrontado com esta escolha: Israel teria de mudar de política, mas se nós dermos os meios para a fazer mudar, enfraquecemo-nos. Dilema, portanto, uma vez que em ambos os casos, estamos fracos. E da mesma forma que em Israel se espera o fim da presidência de Obama, nos EUA espera-se o fim do governo de direita atual e o regresso dum governo mais moderado. Esta é a resposta que eu teria dado há dois meses. Os levantes na região árabe, poderiam contudo levar os norteamericanos a considerar que existe uma emergência e que Israel começa a incomodar; eles poderiam achar que os interesses americanos exigem a Israel que se adapte e fazer com que as autoridades israelenses compreendam isso firmemente.
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