segunda-feira, 22 de agosto de 2011

NOCHE DE REDADA EN HEBRÓN Y BELÉN

21 Agosto 2011, Centro de Información Alternativa (AIC) המרכז לאינפורמציה אלטרנטיבית

Mikaela Levin

"Esto es un castigo colectivo por los ataque en Eilat", sentenció un joven palestino apenas minutos después que cien jeeps militares israelíes se retiraran de la zona palestina conocida como H1, en el centro de Hebrón. Las redadas de anoche fueron de las más importantes de los últimos años. El número de detenidos es aún incierto; citando a un funcionario de Hamas la agencia de noticias de Ma´an habló de 120 detenidos, mientras que testigos denunciaron entre 55 y 75. Según esta última fuente, los soldados israelíes irrumpieron durante la madrugada con una lista de nombres de presuntas personas cercanas o miembros de Hamas. Más o menos al mismo tiempo, otro grupo de soldados israelíes entraba en el campo de refugiados de Duheisha en Belén. El AIC pudo confirmar una detención allí, la de un periodista de 26 años de la emisora afiliada a Hamas, Al-Aqsa.

Según la información que pudieron recoger activistas internacionales anoche en Hebrón, los cien jeep israelíes entraron a la ciudad alrededor de la medianoche y fueron casa por casa hasta las 2.30 o las 3 de la madrugada. Durante este período de tiempo, cerraron las entradas a la ciudad palestina; la policía de la Autoridad Palestina brilló por su ausencia durante las redadas.

Los soldados irrumpieron casa por casa, hasta que tacharon todos los nombres de su lista o, al menos, todas las direcciones. "En una casa, como no encontraron a la persona que buscaban, se llevaron a su padre de 60 años", informó más tarde un activista internacional.

Durante el día, la ciudad volvió al ritmo lento y tranquilo de Ramadán. Había más soldados israelíes de lo usual en los check points adentro y en los alrededores de la región H1 de Hebrón, pero los refuerzos estaban allí desde la semana pasada. A lo largo de los últimos días, los activistas internacionales que ayudan a observar y denunciar los constantes abusos militares contra la población palestina tuvieron que entregar en repetidas ocasiones sus pasaportes a los soldados en los check point. Los militares los fotografiaron antes de devolvérselos.

El endurecimiento del aparato militar no se veía ayer sólo en Hebrón, sino a lo largo de toda Cisjordania. El Ejército israelí instaló check points flotantes en las rutas que comunican las principales ciudades palestinas. Después del mediodía, podía llevar casi más de cuatro horas para ir desde Ramala hasta Hebrón, un viaje que normalmente tarda un poco más de una hora. A los dos check points fijos que controlan las entradas de las dos ciudades, las autoridades israelíes agregaron ayer otros dos check points flotantes.

Hacia el norte, el Ejército levantó otros dos check points flotantes: uno cerca de Qabir Hilweh, al este de Belén, y uno al lado de Eizariyya en Jerusalén Este. Según publicó la agencia de noticias Ma´an, los autos palestinos esperaron hasta tres horas para poder pasar.

Esta área también fue uno de los objetivos de las redadas de anoche. El epicentro fue el campo de refugiados de Duheisha. Hasta ahora sólo hay una detención confirmada, la de Usayd, un periodista e hijo de un clérigo local, Sheikh Abdul-Majid Ata Amarna. Su hermano le contó a un grupo de activistas internacionales que los soldados allanaron su casa justo antes de la oración matutina sin dar ninguna explicación. Cuando su primo les pidió a los militares que no se llevaran al joven camarógrafo, le dispararon en una pierna y se lo llevaron también. Supuestamente lo llevaron a un hospital, pero su familia no sabía a cuál. Según publicó más tarde la agencia Ma´an, el joven de 27 años fue internado en el hospital de Hadassah en Jerusalén.

Vecinos del campo de refugiados recordaron que antes de irrumpir en la casa del clérigo los soldados saltaron a los techos de las casas lindantes para "asegurar" la zona. Siempre según estas fuentes, las fuerzas de seguridad israelíes también dirigieron una emboscada anoche en el pueblo de Artas, a sólo cuatro kilómetros al suroeste de Belén. Sin embargo, esta operación militar aún no ha podido ser confirmada.

La tensión y la violencia están escalando en Cisjordania desde los ataques del jueves pasado en Eilat, pero estos no son conceptos nuevos para los palestinos. Durante las últimas semanas, las fuerzas militares israelíes irrumpieron en campos de refugiados durante la madrugada y mataron, hirieron y detuvieron a jóvenes palestinos. Durante el día, se ocuparon de reprimir cruentamente las protestas anti-ocupación y de detener a incontables activistas palestinos, israelíes e internacionales. El mismo modus operando; la misma justificación.

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